Si has estado en las últimas horas en redes sociales, seguramente has visto que muchos están subiendo sus fotos cambiándose de sexo. Pero antes de que se saquen de onda pensando que eso ya lo habían visto antes, tenemos que contarles que sí, este tren volvió y todo gracias a FaceApp.
En julio de 2019 se puso de moda esta app rusa de la compañía Wireless Lab, que además de cambiarnos de sexo, nos hacía vernos viejitos, más jóvenes y muchas otras características más, utilizando inteligencia artificial para ver cómo es que luciríamos de cualquier modo o ya poniéndonos creativos, aplicársela a algún famoso, político, deportista o figura pública.
A pesar de ser una buena manera de matar el tiempo y divertirnos no todo es color rosa a la hora de usar FaceApp.
Esta aplicación, utiliza datos personales para que hagamos estas divertidas transformaciones. También en 2019 se comprobó que FaceApp recababa la información del comportamiento mediante otras herramientas, cookies, así como el contenido de los usuarios con la finalidad de ‘traerles una experiencia personalizada’. Según sus políticas, lo único que hacen es recopilar y enviar datos a las empresas con las que trabajan, para ofrecerte publicidad que sea llamativa.
Y quizá en este momento estén pensando “bueno, todas hacen lo mismo, ¿no?”. Pues prácticamente sí, sin embargo, y a la hora de leer las letras chiquitas de las políticas de privacidad, podemos darnos cuenta de que mencionan también que almacenan y procesan esta información en Estados Unidos y otras regiones en donde la empresa rusa, sus afiliados o socios tengan instalaciones, dejando abierta la posibilidad de que tus datos puedan ser enviados a otro país o a terceros si es que compran FaceApp.
De acuerdo con El País, la aplicación cambió el pasado 4 de junio algunas de estas extrañas políticas que nos deja con más preguntas que respuestas. Entre ellos, el usuario deberá aceptar que el sistema de la app registre la IP del dispositivo y lo que para muchos es más alarmante, también tiene que aceptar que conozcan la página web que se ha visitado antes de utilizar su sistema. Esto no nos gusta nada.
Además de esto, tienen acceso a registrar parte de nuestra actividad online, pues mencionan (y citamos) que pueden recabar “las páginas visitadas, el tiempo y la duración que estuvimos en esos sitios“. Para terminar y como en el caso del año pasado, se acepta que los datos sean cedidos a terceros.
No podemos decir que las políticas de seguridad de FaceApp sean demasiado confusas o que escondan algo, pero sí debemos recordar que no todo es risa y diversión a la hora de ‘cambiarnos de sexo’ en FaceApp.
Fuente:
Sopitas
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